miércoles, 29 de febrero de 2012

Meditaciones de Cuaresma 2012

Jueves, Marzo 1
Vengan a mí todos ustedes que están cansados y
agobiados, y yo les daré descanso. Carguen con
mi yugo y aprendan de mí, pues yo soy apacible y
humilde de corazón, y encontrarán descanso para su
alma. Porque mi yugo es suave y mi carga es liviana.
—Mateo 11:28-30


Hace algunos años, mientras viajaba por África, quedé maravillado
por el ministerio del hospicio móvil de la Diócesis Anglicana de
la Unión de Madres de Namibia. Estas mujeres comprometidas y
llenas de fe, van de pueblo en pueblo, de casa en casa, para estar
con los que están agonizando. Viajan a pie, más allá del final
del camino, llegan hasta “los más pequeños”—dándole amor y
cuidando de los enfermos terminales de VIH/SIDA y otros que
mueren de malaria, una enfermedad curable y evitable que afecta
a 250 millones de personas cada año, resultando en casi un millón
de muertes.
Estas trabajadoras, en sus hospicios móviles, brindan los
primeros auxilios básicos, vendando heridas, dando de beber
a los hijos de Dios que les queda muy poco tiempo en la tierra,
sosteniendo y abrazando a los gravemente afectados por el azote
de la enfermedad y el aislamiento. En el nombre de Cristo, están
haciendo los yugos fáciles y ligeras las cargas, llevando descanso a
las almas de los que pronto fallecerán.
—Brian Sellers-Peterse

Meditaciones de Cuaresma 2012


Miercoles, Febrero 29
Un hombre que tenía lepra se le acercó, y de rodillas
le suplicó: —Si quieres, puedes limpiarme. Movido a
compasión, Jesús extendió la mano y tocó al hombre,
diciéndole: —Sí, quiero. ¡Queda limpio! Al instante se
le quitó la lepra y quedó sano.
—Marcos 1:40-42

La cuestión en tiempos de Jesús era si se debía aislar a los leprosos,
los intocables, del resto de la sociedad. De cualquier modo ¿qué
se podía hacer? Mejor no mirar, mejor no acercarse. Mejor no
molestar a la propia tranquilidad pensando en lo imposible. Y sin
embargo, la respuesta inmediata de Jesús ante el clamor del leproso
fue “Sí, quiero. ¡Queda limpio! “
Hoy, la voz del mundo nos clama, al Cuerpo de Cristo, “Si quieres,
puedes ayudarme”. Las imágenes en las noticias y en las pantallas
de televisión hacen más difícil olvidarnos del hambre en Darfur,
el cólera en Haití, el VIH/SIDA, los huérfanos en África y la
indigencia en las calles de nuestras ciudades.
Aunque la situación parecía desesperada Jesús actuó sin dudarlo.
Como el Cuerpo de Cristo en el mundo de hoy, encargados de
ejecutar Su obra de sanidad, ¿qué elegiremos?
—Margaret Trezevan

lunes, 27 de febrero de 2012

MOVILIZACIÓN INFANTIL

Meditaciones de Cuaresma 2012


lunes, Febrero 27
El problema en una carrera de ratas es que la que
gane sigue siendo una rata.
—Lily Tomlin


Una de las marcas de la celebración de una Santa Cuaresma es el
auto examen. A medida que revise su vida y compromisos, tal vez
descubra que necesita ser sanado de un exceso de ocupaciones.
Trabajamos mucho por varias razones—miedo a perder el empleo,
el deseo de ser reconocido y premiado, una vía de escape, las
altas expectativas y demandas a sí mismo o de otros y a veces el
amor por lo que hacemos. ¿A qué costo? Como el fuego, el ajetreo
excesivo puede desgastarnos o consumirnos por completo si no
estamos atentos en cómo enfocar nuestro trabajo.
Le deseo que pueda ver su trabajo como una vocación—una tarea
a la que se somos llamados por Dios. Le deseo que pueda saber
que el sueño de Dios para usted no incluye el agotamiento, la
enfermedad causada por el estrés, la presión para producir debido
a exigencias irracionales o carecer de tiempo para estar con sus
seres queridos. Tómese un descanso.
—Gay Clark Jenning

domingo, 26 de febrero de 2012

Carta pastoral de cuaresma.

Carta Pastoral de Cuaresma, Domingo 26 de Febrero de 2012
S.E. Revdma. Lloyd Emmanuel Allen, D.D.
III Obispo Diocesano

Amados y Amadas en Cristo

Gracia y paz a ustedes de Dios nuestro Creador de Jesucristo nuestro Redentor y del espíritu Santo nuestro Guía y Consolador
Primeramente, permítanme expresar profundo agradecimiento a todos los rectores, vicarios, vicarias y lideres pastorales, como a todos los laicos y laicas de esta diócesis por su apoyo y solidaridad en el deceso de mi hermana asesinada con saña, el pasado 5 de Febrero. Gracias por sus oraciones mientras continuare clamando pidiéndole al divino creador que esta acción no sea otra acción criminal que se queda engavetado y en la impunidad.

Gracias también por tomarse el tiempo en sus servicios eclesiales para leer esta carta pastoral a sus congregaciones durante este tiempo cuaresmal.

Mucho de lo que he visto y leído en los últimos tiempos, me ha preocupado por el tono y el contenido del discurso público, ya sea en la iglesia o en la política. Lo que a veces llamamos diálogo más a menudo se asemeja a una pelea a gritos, Lleno de acusaciones, suposiciones, culpa y condenación. Esta realidad de nuestro tiempo es una manifestación visible de la profundidad del pecado y la alienación, y es algo que como confesiones de fe nos debería de avergonzar. Lo menos que podríamos hacer es permitir que los políticos pongan a las distintas iglesias a pelear entre nosotros mismos, cuando olvidamos que nuestra finalidad es la proclamación del evangelio como lo manifiesta Mateo 28:16 en la Gran Comisión, “Vaya a la gente de TODAS LAS NACIONES. El pecado de la exclusión y la indiferencia de una confesión de Fe sobre las otras impelidas por un compromiso político y por la fragrante transgresión de la constitución de la republica, la cual habla de libertad de cultos y en ningún espacio nos indica que una confesión debe de sobreponerse y subyugar a las demás, lo que debe de existir es una ley que enmarque a todas las confesiones de fe que las mismas tengamos tanto deberes como derechos bajo el marco de la equidad y la justicia. En estos últimos días fallecieron trágicamente personas en la penitenciaría de Comayagua, se incendiaron los mercados en Comayagüela y recientemente el Instituto Hondureño de Seguridad Social debe de ser un llamado al pueblo hondureño de volvernos a Dios, con humildad de corazón y una real conciencia del Amor hacia el prójimo. Jesús, por su parte, llamó a sus discípulos a un nivel diferente de relación, diciéndoles que esa "no sea así entre ustedes, porque el que quiera hacerse grande entre ustedes será su servidor, y el que desea ser el primero entre ustedes, será esclavo de todos "(Marcos 10:43-44). Sus palabras son especialmente alarmantes cuando se admite que muchos fieles cristianos se han dado al discurso que destruye, y participan con un lenguaje que incluso condena a otros hermanos y hermanas en Cristo. Estamos llamados a mostrar al mundo una mejor cara ente eclesial
En la liturgia del Miércoles de Ceniza, oramos rogándole a que Dios que "Acepta nuestro arrepentimiento" por "todos los juicios falsos, de pensamientos poco caritativos para con nuestros vecinos, y por nuestros prejuicios y el desprecio hacia aquellos que difieren de nosotros." En el clima actual, esto es una oración vale la pena tomar en serio. La Cuaresma es un tiempo oportuno para meditar en una forma más semejante a Cristo y compasivo en el tratamiento de nuestros hermanos y hermanas con quienes no estamos de acuerdo. Mucha gente nos escucha decir que la fe cristiana se basa en el amor y la unidad. Pero no siempre es lo que ven. Cuando estamos en tensión o en desacuerdo, la cara que con frecuencia mostramos al mundo es una de desprecio por los demás. Nos llenamos juicios falsos. Los que nos comportamos así nos aferramos al pensamientos poco caritativos. Hacemos perjuicio de espectáculo y el desprecio hacia aquellos que difieren de nosotros. En el siglo primero, Clemente de Roma escribió su primera carta a los Corintios, diciendo que el amor del uno por el otro, "no es el de provocar cismas o divisiones, sino que siempre se debe de estar en armonía con los demás."
Así pues, enfrentarnos por acaparar los mejores espacios y figurar en el mundo político y no estar esperando recibir beneficios y favores políticos, la razón de Dios para su iglesia es la de ser una Iglesia profética que anuncie y denuncie. Pero si recibimos favores políticos no podremos ser proféticos porque estaremos comprometidos con el estatus quo. En el peor de los casos, nuestras acciones se hacen cuestionar la verdad y el poder del evangelio que profesamos queda en entredicho. -El Evangelio está en juego. - En pocas palabras, estamos llamados a ser testigos vivientes de la verdad del Evangelio, dentro y fuera de la Iglesia, en pensamiento, palabra y obra.

Recordemos que el mensaje cuaresmal es un mensaje de esperanza y amor. Jesucristo en su mensaje diariamente nos invita generosamente a seguir sus pasos, porque el es la luz que la oscuridad nunca lograra superar. Cada dia nos invita a morir un poco más al pecado y al egoísmo. Nos invita a entrar por la puerta estrecha de la oración, el ayuno y la auto negación, porque de esa forma morirá el falso yo que existe en nosotros para darle paso a la imagen y semejanza de Dios en la cual fuimos creados. Con esta finalidad Cristo nos dice, “Si alguno quiere venir en pos de mi, niéguese a sí mismo y tome su cruz diariamente y sígame” Sin embargo la tentación será la de centrarnos en nosotros mismos. La tentación será la de buscar el camino más fácil hacia la felicidad y la alegría, rechazando la miseria de condición humana, buscando la seguridad y el cumplimiento en el bienestar material y los placeres que ofrece el mundo actual. Seremos tentados a pensar en nosotros mismos y nuestro propios deseos tratando de apartarnos del sufrimiento que nos rodea haciendo caso omiso a la pobreza y la necesidad de las personas menos afortunadas que nosotros. Y aquí, no solo me refiero a la pobreza material, sino emocional, espiritual y mental.
Finalmente recordemos que la cuaresma es una oportunidad para renacer y crecer en el espíritu. Es una tarea que requerida coraje y esfuerzo. Es un tiempo para aprender a creer en el poder de la oración. Mi experiencia personal en estas últimas semanas me ha llevado a arrodillarme más y confiar más en la oración y el amor incondicional Dios, en el aspecto humano me desespero, como lo hacen todos y todas cuando no encontramos respuestas a nuestras interrogantes. Este tiempo he confiado en la oración y sobre todo porque cuando el ser humano tarda, engaveta y olvida, Mas como dice el refrán anónimo “ Dios Tarda pero nunca olvida”

sábado, 25 de febrero de 2012

Meditaciones de Cuaresma 2012


priMer doMingo En cuaresMa,
2012
Febrero 26
Tú eres mi Hijo amado;
estoy muy complacido contigo.
—Marcos 1:11
Jesús nos enseñó a orar a Dios como a un padre, lo que nos
hace a todos hermanos, no sólo entre nosotros sino también con
Jesús. Igual que Dios confirma a Jesús en su bautismo como su
hijo amado, Dios afirma que somos sus amados hijos e hijas con
quienes Él se complace.
A veces creemos que porque hemos pecado y nos hemos apartado
de Dios, no nos merecemos tal título. Pero no importa lo que haya
sucedido o lo mal que las cosas parezcan, tú, yo y Jesús somos una
familia. Reconocer y expresar esa relación es la fuente suprema de
sanidad para cada uno de nosotros, para reconciliarnos con otros
que hayamos apartado o a quienes les hemos hecho daño, y para
volver a relacionarnos con Dios a través de nuestro hermano Jesús.
Repite lo siguiente como tu oración mantra de hoy: Soy un hijo
amado con quien Dios se complace.
—Eric H. F. La

Meditaciones de Cuaresma 2012


sábado, Febrero 25
Jesús recorría todos los pueblos y aldeas enseñando
en las sinagogas, anunciando las buenas nuevas del
reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia.
—Mateo 9:3

En toda su vida y sus enseñanzas, Jesús invitó, y sigue invitando,
a sus discípulos para ser sanados y asumir la responsabilidad
individual de ayudar a crear comunidades de amor. Muchos de
nosotros hemos llegado a la fe como seguidores de Cristo, a través
de algun tipo de participación en la liberación, cuyo mensaje
central procura restaurarnos a la reconciliación en una comunidad
de amor para cuidar de los más pequeños entre nosotros.
Así que tengo que lidiar con la siguiente pregunta: “¿Por qué somos
tan reticentes en algunos sectores de la Iglesia para proclamar
nuestra práctica de la justicia y la paz, con la intención de hacer
discípulos de Jesucristo?” ¿Podríamos emplear este tiempo
de Cuaresma para hacer que quienes están a nuestro cuidado
comprendan mejor a Cristo como sanador e invitarlos a seguirlo?

—Prince Sing