sábado, 17 de marzo de 2012

Meditaciones de Cuaresma 2012

SABADO, MARZO 17

De al médico por sus servicios, los honores que merece, que también a él lo creó el Señor. Pues del Altísimo viene la curación... Así nunca se acaban sus obras, y de él viene la paz sobre la faz de la tierra.

- Eclesiástico 38:1-2, 8 (Biblia de Jerusalén)


Siendo una joven médico me preocupaba porque la Biblia parecía no decir nada acerca de médicos y enfermeras. Lucas es el único médico que se menciona y no ejercía como tal. Las curaciones en el Nuevo Testamento son hechos milagrosos debidos a la oración, no a la medicina. Sin embargo los medicamentos más modernos proceden de plantas y hierbas medicinales que son parte de la maravillosa creación de Dios. Además, hasta Jesús utilizó elementos naturales como el barro para curar.

Una visión integral de la salud que comprende la necesidad de la transformación física y espiritual es una manera muy eficaz para erradicar las enfermedades infecciosas. Las estrategias integrales que equipan y capacitan a las comunidades para encontrar soluciones eficaces y duraderas a sus problemas--por medio de la combinación de la prevención de las enfermedades, las iniciativos económicas y la renovación social y espiritual --son algunas de las maneras más eficaces de conseguir la curación.

Dios quiere sanar a toda la humanidad. Aunque parezca increíble, nos pide que participemos en el proceso y llevemos la sanidad de Dios y su plenitud a los demás.

- Christine Sine

viernes, 16 de marzo de 2012

Meditaciones cuaresma 2012

VIERNES, MARZO 16

Dios, nuestro sanador,
haznos conscientes de tu presencia,
sostennos con tu poder,
consuélanos con tu protección,
fortalécenos
y establécenos en tu paz.

- Libro de Oración de Nueva Zelanda / He Karakia Mihinare o Aotearoa


Parece que muchos creen que somos responsables de todo en nuestras vidas-- incluyendo la sanidad. Vivimos en una cultura de hágalo usted mismo, en la que la gente se jacta de controlar sus vidas sin ayuda alguna. Pensamos que si no lo hacemos nosotros mismos, no se hará o no se hará bien. Si esto lo describe a usted y usted necesita sanidad, entonces tiene un problema.

Como cristianos creemos que Dios es el gran sanador y que el sueño de Dios para todos es la curación física, espiritual y emocional y la plenitud. La próxima vez que ore, lleve su profunda necesidad de sanidad a Aquel que lo creó, lo ama y lo abraza estrechamente.

- Gay Clark Jennings

jueves, 15 de marzo de 2012

Meditaciones Cuaresma 2012

JUEVES, MARZO 15

Después de despedir a la gente, subió a la montaña para orar a solas. Al anochecer, estaba allí él solo, y la barca ya estaba bastante lejos de la tierra, zarandeada por las olas, porque el viento le eracontrario. En la madrugada, Jesús se acercó a ellos
caminando sobre el lago. Cuando los discípulos lo vieron caminando sobre el agua, quedaron aterrados.-¡Es un fantasma!--gritaron de miedo. Pero Jesús les dijo en seguida: --¡Cálmense! Soy yo. No tengan miedo.--Señor, si eres tú--respondió Pedro--, mándame que vaya a ti sobre el agua. --Ven --dijo Jesús. Pedro bajó de la barca y caminó sobre el agua en dirección a Jesús.Pero al sentir el viento fuerte, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó:--¡Señor, sálvame! En seguida Jesús le tendió la mano y, sujetándolo, lo reprendió:-
¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

- Mateo 14:23-31


Esta es la historia de Jesús caminando sobre el agua a la primera luz del alba. Se puede imaginar a los discípulos acurrucados contra los fuertes vientos y las olas que amenazan sus vidas, y el miedo que sienten al ver una figura caminando sobre el agua. Entonces Pedro se levanta y nos ofrece una idea de cómo podría ser una sanidad. Habla con el Señor, y al escuchar su llamado: "Ven", se adentra en lo desconocido.

Pedro se mueve hacia sus miedos olvidando por un momento que no puede caminar sobre el mar; tiene que moverse a través de éste incluso en la oscuridad, el frío y con la duda tirando entre él. Se mueve hacia el Señor en un instante muy hermoso y elegante de fe, y captamos una visión de cómo podemos ser sanados. Al movernos a pesar de nuestros miedos hacia el amor mismo, aun sintiendo que podemos hundirnos, estamos suficientemente cerca de Dios para sentir su mano amorosa levantándonos.

-Becca Stevens

Meditaciones Cuaresma 2012

JUEVES, MARZO 15

Después de despedir a la gente, subió a la montaña para orar a solas. Al anochecer, estaba allí él solo, y la barca ya estaba bastante lejos de la tierra, zarandeada por las olas, porque el viento le eracontrario. En la madrugada, Jesús se acercó a ellos
caminando sobre el lago. Cuando los discípulos lo vieron caminando sobre el agua, quedaron aterrados.-¡Es un fantasma!--gritaron de miedo. Pero Jesús les dijo en seguida: --¡Cálmense! Soy yo. No tengan miedo.--Señor, si eres tú--respondió Pedro--, mándame que vaya a ti sobre el agua. --Ven --dijo Jesús. Pedro bajó de la barca y caminó sobre el agua en dirección a Jesús.Pero al sentir el viento fuerte, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó:--¡Señor, sálvame! En seguida Jesús le tendió la mano y, sujetándolo, lo reprendió:-
¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?

- Mateo 14:23-31


Esta es la historia de Jesús caminando sobre el agua a la primera luz del alba. Se puede imaginar a los discípulos acurrucados contra los fuertes vientos y las olas que amenazan sus vidas, y el miedo que sienten al ver una figura caminando sobre el agua. Entonces Pedro se levanta y nos ofrece una idea de cómo podría ser una sanidad. Habla con el Señor, y al escuchar su llamado: "Ven", se adentra en lo desconocido.

Pedro se mueve hacia sus miedos olvidando por un momento que no puede caminar sobre el mar; tiene que moverse a través de éste incluso en la oscuridad, el frío y con la duda tirando entre él. Se mueve hacia el Señor en un instante muy hermoso y elegante de fe, y captamos una visión de cómo podemos ser sanados. Al movernos a pesar de nuestros miedos hacia el amor mismo, aun sintiendo que podemos hundirnos, estamos suficientemente cerca de Dios para sentir su mano amorosa levantándonos.

-Becca Stevens

miércoles, 14 de marzo de 2012

Meditaciones de Cuaresma 2012

MIÉRCOLES, MARZO 14

Den, y se les dará: se les echará en el regazo una medida llena, apretada, sacudida y desbordante. Porque con la medida que midan a otros, se les medirá a ustedes.

- Lucas 6:38


Ahora soy granjero suburbano, un criador de pollos en mi patio trasero. Nuestras gallinas ponen más huevos de los que necesitamos, lo que beneficia obviamente a nuestros amigos y vecinos. No hay nada como comer sus propios huevos--a menos que, por supuesto, sea compartir los huevos que le sobran.

En los últimos dos años he visitado dos veces la diócesis de Tamale, en la frontera entre Ghana y Burkina Faso, y he llegado a estar especialmente interesado en una operación bancaria única a cargo de la aldea de Binaba, vecina de la parroquia de St. James. Con La Agencia Episcopal de Alivio y Desarrollo y la Organización Anglicana Diocesana de Ayuda y Desarrollo, la comunidad posee un banco de gallinas de guinea en el que se puede pedir prestados huevos, siempre que se devuelva igual cantidad más los intereses.

Tal vez esto es de lo que se trata la vida en santidad. Pedimos prestada la esperanza y la fe cuando nos encontramos decaídos; la alegría y la firmeza cuando parecen ausentarse, el amor y la compasión cuando nos encontramos en medio de alguna lucha. A medida que obtenemos préstamos del Banco Divino, algo increíble empieza a suceder. Empezamos a tener más fe y esperanza, más alegría y firmeza, más amor y compasión de lo que necesitamos. Entonces, como hago con mis huevos de gallina sobrantes, somos libres para compartir con quienes nos rodean. Dios multiplica lo que tenemos y podemos darnos cuenta de que alcanza para todos.

- Brian Sellers-Petersen

martes, 13 de marzo de 2012

Meditaciones de Cuaresma 2012

MARTES, MARZO 13

Cierto dirigente le preguntó: --Maestro bueno, ¿qué tengo
que hacer para heredar la vida eterna? Al oír esto, Jesús añadió: --Todavía te falta una cosa: vende todo lo que tienes y repártelo entre los pobres,
y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme.
Cuando el hombre oyó esto, se entristeció mucho,
pues era muy rico.
- Lucas 18:18, 22-23

La historia del aristócrata joven y rico es difícil para muchos de nosotros. Como él, estamos consternados por el reclamo de Jesús a entregar todo lo que tenemos y seguirlo. ¿Cuántos predicadores a través de los años han intentado consolarnos diciendo que no hemos de tomar esas palabras literalmente? Francisco de Asís hizo lo contrario. Lo entregó todo. Y a diferencia de aquel joven que se fue triste, Francisco se encontró lleno de gozo y paz.

Ya sea que nos consideremos ricos o pobres, el hecho es que a menudo no somos nosotros los dueños de nuestras posesiones
sino que las posesiones son nuestro dueño. Nuestra preocupación por lo que tenemos o no tenemos puede ser crónica y debilitante. Tal vez no estoy dispuesto a hacer lo mismo que Francisco, pero puedo optar por hacer decisiones sobre el dinero y las cosas centradas en Cristo y, por la gracia de Dios, abandonar el estrés que las acompaña.

- C. K. Robertson


lunes, 12 de marzo de 2012

Meditaciones de Cuaresma 2012

LUNES, MARZO 12

Cuando oyó hablar de Jesús, se le acercó por detrás entre la gente y le tocó el manto. Pensaba: "Si logro tocar siquiera su ropa, quedaré sana". Al instante cesó su hemorragia, y se dio cuenta de que su cuerpo había quedado libre de esa aflicción.
- Marcos 5:27-29

Jesús hizo grandes milagros, pero ese día el milagro ocurrió por causa de la fe sencilla de una mujer que tocó su manto sin que él lo supiera. Jesús percibió un cambio--el poder que salió de Él--cuando ella fue sanada.

El sufrimiento del mundo clama por un gran gesto, pues la necesidad de sanidad es enorme. Pero las acciones sencillas también tienen un poder curativo: un niño que ahorra su mesada para comprar una mosquitera por $12.00 puede proteger de la malaria a una familia en África. Una parroquia puede donar dinero para hacer un pozo y abastecer de agua a un pueblo. Cada pequeña acción es una expresión sencilla de la fe que sale de nosotros--y puede sanar al mundo.

- Margaret Trezevant