domingo, 9 de marzo de 2014

II Domingo en Cuaresma 9 de marzo

Ahora bien, sabemos que Dios dispone todas 
las cosas para el bien de quienes lo aman, 
los que han sido llamados de acuerdo con su propósito. 
—Romanos 8:28
Mi pasaje favorito de la Biblia siempre ha sido Miqueas 6:8. Es la
lectura a la que voy especialmente cuando tengo momentos difíciles, y
tengo que confrontar a aquellos que tienen tanto la propensión como
la capacidad de abusar del poder. Estos son los momentos cuando
con frecuencia me encuentro rezando en voz alta—y a veces con
desesperación quejumbrosa buscando respuestas: Señor ¿qué debo
hacer? Sencilla, tan sencilla, es la respuesta: Obra con justicia, ama con
bondad y camina humildemente con Dios.
Infaliblemente Miqueas ofrece esta respuesta prescriptiva
hermosamente sin ambigüedades a mi pregunta ‘qué’. Esto es lo que
debes hacer.
Como muchas otras cristianas, tiendo a hacer preguntas sobre el por
qué que casi parecen irrespetuosas. Mi fe, nuestra fe compartida es
siempre, por supuesto, la razón del por qué.
Sin embargo, como muchas cristianas, tiendo también a tropezarme
a veces y en esos momentos de duda e incertidumbre, anhelo una
palabra tranquilizadora que a Dios le importa por qué hago lo que hago.
La Cuaresma es uno de los tiempos más preciosos para hacernos
estas preguntas tan importantes para nuestra reflexión. Es el tiempo
para reconocer cuáles son las causas por las que caemos, por las que
dudamos, y en qué es lo que necesitamos que se nos afirme
Y así es que cuando considero de nuevo el versículo tan corto tomado
de la carta a los Romanos, me siento poderosamente afirmada que la
respuesta a la pregunta por qué hago lo que hago ha estado elaborado
aquí tan sencillamente y al mismo tiempo tan amorosamente.11
De verdad has sido convocado por tu bautismo a servir el propósito de
Dios. Aun en los momentos más difíciles puedes estar segura de que al
hacerlo, al fin todas las cosas resultarán para bien por tu amor de Dios
tan lleno de fe.
Amoroso Dios, en este tiempo precioso de la Cuaresma, capacítanos para
ponderar nuevamente las preguntas tanto de ‘qué’ como ‘por qué’. Guíanos,
confírmanos, fortalécenos, e inspíranos al tratar de ser siempre tus servidores
fieles en la misión. Amén.
—Jenny Te Paa Danie

viernes, 7 de marzo de 2014

SÁBADO 8 DE MARZO


Más valen dos que uno, porque obtienen más fruto de su 
esfuerzo. Si caen, el uno levanta al otro. ¡Ay del que cae y 
no tiene quien lo levante! Si dos se acuestan juntos, entrarán 
en calor; uno solo ¿cómo va a calentarse? Uno solo puede ser 
vencido, pero dos pueden resistir. ¡La cuerda de tres hilos no se rompe 
fácilmente! —Eclesiastés 4:9-12

Las mujeres indígenas confrontan la injusticia por falta de servicios 
básicos, estudios, cuidado de salud, y oportunidades generales para 
su desarrollo.
En 1998, un grupo de mujeres indígenas de la comunidad de las Seis  Naciones del Río Grande en Canadá invitaron al Fondo para el Alivio  y Desarrollo Mundial del Primado de la Iglesia Anglicana en Canadá  (PWRDF) a que aprendieran sobre sus ideas de negocio, incluyendo  artesanías y diseños artísticos y ropa de las Primeras Naciones. Dieron  a conocer sus retos para iniciar negocios nuevos, porque los bancos  tradicionales creían que ellas eran un riesgo demasiado grande.
PWRDF se asoció con el Centro de Desarrollo de la Comunidad de
Dos Ríos para crear una iniciativa de micro-finanza destinada a proveer fondos para que mujeres indígenas empezaran negocios pequeños. Esta  iniciativa contribuyó a la creación de diez empresas nuevas y dieciocho  empleos nuevos. Este éxito se atribuye a mujeres que pagaron sus préstamos, permitiendo que se beneficiaran otras nuevas.
Dos son mejores que una, porque tienen una recompensa buena por su  trabajo… Estas emprendedoras caminaban más fortalecidas una al  lado de otra asegurándose que los fondos rotatorios están disponibles  para otras.
Durante este tiempo de Cuaresma, reflexionemos cómo podemos tener  una función activa apoyando a más mujeres indígenas a que logren sus  metas de auto-suficiencia.
—José Zárate

VIERNES 7 DE MARZO


Recuerden esto: El que siembra escasamente, 
escasamente cosechará, y el que siembra en abundancia, 
en abundancia cosechará. Cada uno debe dar según lo 
que haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por 
obligación, porque Dios ama al que da con alegría. 
—2 Corintios 9: 6-7
Norah se sonríe mientras observa a los pececillos saltando en su 
estanque. Con una grande sonrisa, le da a su vecina una bolsa de 
plástico grande llena de sus pescados jóvenes. “Ahora, ¡vete y has 
crecer a los pescados!” le dice.
Norah empezó con un estanque pequeño con pescados, pero su 
trabajo floreció, y ahora ha creado tres estanques grandes abajo de 
su casa. Su negocio de pescados, en las colinas de Kenya, ha crecido. 
“Vivimos lejos del mar, pero hemos aprendido a gozar con los 
pescados,” dice ella.
Norah es una innovadora nata. Absorbe ideas nuevas y las usa en su  pequeña hacienda. Ahora sus tres vacas de leche abonan una planta  bio-gas que genera suficiente combustible para cocinar. Y sus esos  árboles frutales también crecen abundantemente por lo mismo.
Norah lo ha hecho muy bien con su pequeña hacienda. Le encanta 
compartir todo lo que ha aprendido con sus vecinas, que van 
regularmente para sorprenderse y aprender de sus innovaciones. 
“Les doy cincuenta pescados pequeños, y sus vidas pueden cambiar,” 
reflexionó alegremente.
—Rachel Carnegie

CUARESMA 2014

normas liturgicas y orientaciones pastorales propias para la cuaresma

 En general se debe buscar en el tiempo cuaresmal la mayor austeridad posible, tanto para el altar como para los demás lugares y elementos celebrativos.

 El contraste entre esta austeridad cuaresmal y las maneras festivas que se ofrecerán al llegar la Pascua (Pascua=paso) ayudarán a captar este concepto de "paso".

 La música debe ser moderada y apropiada para la estación. No es el tiempo para cantos bombásticos o muy “alegres”. Acuérdense que el papel del canto es comunicar a través de la música la verdad del Evangelio y facilitar la adoración. Tampoco debe ser tétrico sólo por ser tétrico.

 En este tiempo hay que suprimir las flores, la música instrumental (salvo si es imprescindible para acompañar el canto) y los adornos. Sin embargo, no habría obligación de eliminar plantas ornamentales que están en el templo.

 En la Santa Eucaristía se omite siempre el Aleluya y el gloria. Se recomienda no usar la palabra “aleluya” durante la liturgia, salvo el culto fúnebre cuando eso lo exija.

 Se dicen los prefacios de Cuaresma (excepto las fiestas que los tengan propios).

 Antes del Evangelio, el lugar del Aleluya se puede hacer una aclamación a Cristo.

 El miércoles de Ceniza y el Viernes Santo hay que guardar abstinencia de carne y ayuno.

 Los viernes de Cuaresma (y todos los del año) son días penitenciales de abstinencia. Esta puede ser sustituida por alguna práctica religiosa: lectura de la Sagrada Escritura, vía crucis, ofrenda penitencial, obras de caridad o piedad, etc.

 Las vestimentas son moradas.

 El himno procesional y recesional se omiten, entramos y salimos en silencio…

 Se dice o se canta la Gran Letanía.

 En esta estación no se celebran bautismos.

 No hay bendición, ni despedida.

miércoles, 5 de marzo de 2014

JUEVES 6 DE MARZO


Fue mi mano la que hizo todas estas cosas; 
fue así como llegaron a existir—afirma el Señor—. 
“Yo estimo a los pobres y contritos de espíritu, 
 a los que tiemblan ante mi palabra”.
—Isaías 66:2

Una y otra vez en la Biblia, Dios llama a los forasteros, a los que la 
comunidad o el mundo ha marginalizado: Sara, la anciana estéril, 
tiene un hijo, Isaac; Ruth, la forastera, se convierte en la madre de 
la dinastía davídica; Moisés, el egipcio adoptado, encuentra a Dios 
cuando huye como asesino y regresa como guía y jefe. Cristo Jesús 
camina con prostitutas, festeja con recaudadores de impuestos, y sana  a los ciegos y a los cojos. 
Para los que han sido constantemente ignorados, marginalizados, 
y aun olvidados por el mundo, la idea que Dios pudiera desear que 
los humildes sean escuchados, y preferidos es algo que irrumpe en 
la realidad como un don, una posibilidad de transformación. Dios 
no escoge a los pobres con el fin de que permanezcan en reposo en 
su estado preferido en secreto. Las Sagradas Escrituras en cambio 
nos muestran que las samaritanas, las prostitutas, las exiladas son 
llamadas a manifestar el amor de Dios con fe en el mundo, y al hacer  eso, convertirse en las líderes que todos nosotros esperamos.
Con nuestros programas episcopales de alivio y desarrollo, buscamos  imitar a nuestro Señor escuchando a aquellas que con tanta frecuencia  son marginadas en varios lugares alrededor del mundo, y a honrar los  dones que ellas traen a la mesa, a que construyan sus propios bancos  de ahorros, a que tengan sus propios mosqueteros, asegurarse que  sus propios hijos son nutridos y alimentados. Algunos llaman esto  desarrollo basado en activos comunitarios. Nosotros lo llamamos  discipulado. 
—Abagail Nelson

CUARESMA MIÉRCOLES DE CENIZA


No te hemos amado con todo nuestro corazón y 
mente y fuerza. No hemos amado a nuestro 
prójimos como a nosotro mismos…
—El Libro de Oración Común, página 274

El amar a nuestro prójimo puede verse como asegurar su habilidad de  alimentarse ella misma y a su familia. Jesús dio de comer a la gente,  y ese dar de comer todavía es central a cómo recordamos y llegamos  a ser su cuerpo en el mundo hoy día. Mujeres pobres—en su día y  en el nuestro—con frecuencia dependen de parientes hombres para  su provisión. Micro-finanza, cultivar alimentos con mayor eficacia,  y desarrollar cooperativas agrícolas y comerciales son instrumentos  importantes que ayudan a los pobres a aumentar su habilidad de  alimentarse a sí mismos y a sus hijos. Ese tipo de desarrollo también  les proporciona dignidad, conforme las mujeres encuentran una  agencia y llegan a ser socios más efectivos para tomar decisiones. La  agencia es una imagen de la presencia y acción de Dios en el mundo.
La Cuaresma nos invita a reflexionar sobre el amor a Dios y al prójimo,  y a examinar nuestras propias acciones y omisiones. La oración,  el estudio, el ayuno y el dar limosna son maneras tradicionales  de observar este tiempo—y todos son medios para amar más  plenamente—con el corazón, la mente, la fuerza, y la substancia.  ¿Cómo viviré y amaré de manera diferente esta Cuaresma? ¿Cómo  me convertiré en un agente de Dios y cómo ayudaré a otros a que  hagan lo mismo? 
Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, 
y renueva un espíritu firme dentro de mí.
—Salmo 51:11
—La Reverendísima Katharine Jefferts Schori

MIERCOLES DE CENIZA

IMPOSICIÓN DE CENIZAS
7:00 P.M.